Blog de Borja Fdez. Burgueño

Blog especializado en derecho administrativo, derechos humanos, asilo y protección internacional.

La evolución en la legislación penal española de la violencia intrafamiliar y la violencia de género

La LO 3/1989, de 21 de junio, de actualización del Código Penal

La LO 3/1989, de 21 de junio, de actualización del Código Penal, introdujo el art. 425 por el que se tipificaba por primera vez el delito de violencia intrafamiliar. Dicho delito se definía por tres características: (i) el sujeto pasivo tiene que ser un “cónyuge o persona a la que estuviese unido por análoga relación de afectividad, así como sobre los hijos sujetos a la patria potestad, o pupilo, menor o incapaz sometido a su tutela o guarda de hecho”, (ii) habitualidad y (iii) violencia física. Este tipo penal, si bien sufrirá numerosas modificaciones, constituye la base sobre la que se edificará el sistema actual de protección efectiva a las víctimas de violencia intrafamiliar y de género.

La LO 14/1999, de 9 de junio, de modificación del Código Penal de 1995

La LO 14/1999, de 9 de junio, de modificación del Código Penal de 1995, en materia de protección a las víctimas de malos tratos y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, traslada el artículo al número 153 y realiza las siguientes modificaciones: (i) añade a los “hijos del cónyuge o conviviente”, (ii) define el concepto de habitualidad y (iii) añade la violencia psíquica. Al incluir la violencia psíquica esta ley supera el enfoque de “protección de los miembros físicamente más débiles del grupo familiar” (exposición de motivos de la LO 3/1989, de 21 de junio) para abarcar todo tipo de violencia que pueda tener lugar en el ámbito familiar con independencia de la condición física de la víctima.

La LO 11/2003, de 29 de septiembre, de medidas concretas en materia de seguridad ciudadana, violencia doméstica e integración social de los extranjeros

La LO 11/2003, de 29 de septiembre, de medidas concretas en materia de seguridad ciudadana, violencia doméstica e integración social de los extranjeros, trasladó la violencia doméstica habitual al artículo 173 (Título VII “De los delitos de torturas y otros delitos contra la integridad moral”), reconociendo que los bienes jurídicos que se protegen no solo son la integridad física y psíquica del agravado, sino que también afecta a la integridad moral. Además, (i) añade a los hermanos por naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente, a las personas amparadas en cualquier otra relación por la que se encuentren integradas en el núcleo de su convivencia familiar y a las personas que por su especial vulnerabilidad se encuentran sometidas a custodia o guarda en centros públicos o privados. Gracias a esta ley se consigue ampliar de forma considerable el ámbito subjetivo de la aplicación del tipo penal y se deja atrás la enumeración cerrada de posibles víctimas al incluir, con buen criterio, a “cualquier otra relación por la que se encuentren integradas en el núcleo de su convivencia familiar”.

La LO 1/2004, de 28 de diciembre, de medidas de protección integral contra la violencia de género

La LO 1/2004, de 28 de diciembre, de medidas de protección integral contra la violencia de género, supuso un giro en la política criminal al introducir tipos agravados por razón de género (hombre contra mujer) y la relación de afectividad entre el autor y la víctima. Esta modificación supuso la creación de una asimetría penal por razón de género, que, si bien responde a una necesidad social, ha sido duramente criticado por haber creado un sistema de imposición de penas desigual. No obstante, como bien se señala en la exposición de motivos de la ley, la violencia de género es “el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad” y, por tanto, considero que la introducción de tipos agravados por razón de género no crea un sistema desigual, sino que, por el contrario, intenta corregir una desigualdad existente en la sociedad. Asimismo, la ley otorga a los Juzgados de Violencia no solo la potestad de la instrucción y, en su caso, el fallo de las causas penales en materia de violencia sobre la mujer, sino que también le permite decidir sobre materias de derecho civil relacionadas, creando un sistema garantista que protege de forma eficaz a las mujeres víctimas de este tipo de violencia.

La LO 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal

Finalmente, la LO 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal refuerza la protección especial que dispensa el Código Penal para las víctimas de violencia de género y doméstica y adecúa los tipos penales a la desaparición de las faltas. No obstante, en buena técnica legislativa, exime del requisito de la denuncia previa del perjudicado (requisito general de los delitos leves) en las infracciones relacionadas con la violencia de género y doméstica.

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Esta entrada fue publicada en marzo 15, 2017 por en Derecho y etiquetada con , , , .
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