Blog de Borja Fdez. Burgueño

Blog especializado en derecho administrativo, derechos humanos, asilo y protección internacional.

Crítica y resumen del libro de Sami Naïr “Refugiados: frente a la catástrofe humanitaria, una solución real”

Sami Naïr comienza el libro poniendo de relieve los problemas a los que se enfrenta la UE, señalando que la crisis humanitaria de los refugiados y el resultado del Brexit son consecuencia de una crisis profunda de valores en el seno de la UE. “Que Europa no haya aceptado sus valores amerita la más rotunda reprobación y llama a la lucha por el respeto a la dignidad de los refugiados. No se trata sólo de condenar el rechazo de la solidaridad, sino también denunciar la idea falsa y profundamente inhumana que afirma que no hay solución para los refugiados en Europa” (pág. 13), subraya.

En el primer capítulo, titulado “Éxodo”, el autor analiza en términos globales las causas de los movimientos migratorios. En este sentido, apunta que “la conjunción contradictoria entre el crecimiento demográfico y el estancamiento económico constituye la causa fundamental, hoy en día, de las migraciones provenientes del sur del Mediterráneo y Asia” (pág. 17). No obstante, advierte que “la Unión Europea carece de respuestas ante los desafíos que plantea este entorno geopolítico” (pág. 22).

En el segundo capítulo, bajo la rúbrica “El porvenir”, se señalan los retos de las migraciones futuras, con especial atención al problema legal de la protección que se ha de dar a los refugiados/migrantes medioambientales. La postura de Sami Naïr se resume en que “el imperativo moral de resignificar el concepto de refugiado [para incluir a los migrantes medioambientales] no tiene excusas de dilación” (pág. 30).

El tercer capítulo, titulado “La muralla europea”, está dedicado al trinomio cooperación-migración-desarrollo. Naïr alerta que la UE ha pasado de adoptar una política de desarrollo a una política de cooperación policial centrada en el control de fronteras. De esta manera señala que “la concepción de la externalización asumida por Europa también tiene consecuencias sobre la propia concepción de sus valores democráticos y del derecho europeo. En realizada, la UE considera que pactar con países que no respeten los Derechos Humanos es una condición inevitable, ineludible, efectivamente amarga, pero necesaria para conseguir el proyecto de cierre del mercado de trabajo europeo a los no comunitarios y desalentar la inmigración ilegal” (pág. 49)

En el cuarto capítulo (“La ilegalización de los peticionarios de asilo”) se lamenta que los refugiados son vistos como una amenaza para la economía de los estados europeos y para los mercados laborales de los Estados miembros. Por ese motivo, se han instalado tantos campos de concentración y se ha configurado Frontex como una agencia marítima policíaca. Haciendo alusión a los pactos de control migratorio con países en vías de desarrollo, el autor señala “que [los países a los que se externaliza el control migratorio] respeten o no los valores democráticos no es un tema de interés. El interés es para los flujos” (pág. 58). Finalmente, el autor realiza una propuesta de control migratorio que se sitúa como una vía intermedia entre la total apertura de fronteras y el cierre de las mismas.

En el quinto capítulo, con el título “El estallido del sistema migratorio europeo”, se apunta a que la causa principal del fracaso del sistema común de la gestión migratoria radica en que “algunos países que cavaban de entrar en [el seno de la UE] no compartían los mismos valores que el resto” (pág. 63). Sami Naïr se refiere a los países del este de Europa, aquellos por los que fue adoptada en un primer lugar la Convención de Ginebra de 1951 tras la Segunda Guerra Mundial (pág. 67).

Bajo la rúbrica “A regañadientes”, el autor nos ilustra en el sexto capítulo del libro, la postura de los estados occidentales de la UE: “Grecia; de la acogida a las deportaciones”; “Italia, acogida y demanda de militarización”; “Austria, la Cortina de Hierro”; “España, la mano dura”; y “Francia, a mínimos”.

Siguiendo el repaso de las reacciones nacionales a la crisis humanitaria de los refugiados, Sami Naïr consagra el séptimo capítulo al fenómeno que denomina “El fin del mito nórdico”.  El autor lamenta que esta crisis haya acabado con la “solidaridad legendaria de los países del norte”, especialmente con la solidaridad de Dinamarca que ha pasado de acoger a los refugiados a confiscarles sus pertenencias. Por el contrario, Naïr celebra que “los suecos intentan conservar su tradición liberal de acogida” (pág. 81).

Para cerrar sección del libro, el capítulo octavo responde a la pregunta “¿Quién acoge?”. En este capítulo se pone de relieve la carga desproporcionada en materia de acogida que experimentan los países de primera línea en vías de desarrollo, la minúscula carga de acogida de refugiados en la UE y la nula involucración de los países del Golfo en esta materia.

El capítulo noveno titulado “El Pacto de la deshonra. Alemania-Turquía” abre la sección del libro “La gran indignidad”. En este capítulo, el autor repasa los antecedentes políticos que llevaron a la consecución del acuerdo entre Alemania y Turquía y apunta a que este acuerdo vulnera los principales instrumentos internacional de derechos humanos. Termina el capítulo señalando que “más que nunca la Europa oficial tendrá que reflexionar dos veces antes de enorgullecerse de sus autoproclamados valores” (pág. 112).

El capítulo diez está dedicado a las “Mafias: la otra cara del desastre”.  En este capítulo se pone de relieve que por cada vía segura que se cierra, se abre una nueva vía de negocio para una mafia, advirtiendo que “las mafias proliferan como la peste alrededor de migrantes y refugiados” (pág. 124)

En el capítulo once se describe la situación de especial vulnerabilidad que sufren las mujeres y niños tanto en su huida del país de conflicto como en su trayecto a un lugar seguro y llegada a un país de refugio. El autor destaca que tanto mujeres como niños pueden ser víctimas de abusos, secuestros, explotaciones y todo tipo de tratos denigrantes.

El capítulo duodécimo, dedicado a “la política del odio” comienza con un párrafo que refleja los peligros de los discursos xenófobos que proliferan por toda Europa: “Grandes vientos soplan sobre Europa. Vientos lúgubres que recuerdan un pasado poco glorioso, el del odio y las persecuciones. Vientos de malos augurios que reabren las heridas de la memoria, dando eco a voces que pensábamos sepultadas. Pero están aquí. Desde hace años, el racismo y la xenofobia son sinónimos de rechazo hacia los forasteros, los inmigrantes, hoy los refugiados. A construcción imaginaria, por parte de los maestros del odio, de la inmigración como amenaza, como potencia invasora, como peligro sobre la identidad de las sociedades de acogida, obedece a un trabajo intelectual y político perfectamente pensado, elaborad con las herramientas del prejuicio, el temor y la ignorancia.” (pág. 135)

En el capítulo trece, el autor expone su propuesta principal: la creación de “Un pasaporte de tránsito para los refugiados”. El funcionamiento de dicho sistema se resume en los siguientes 5 puntos:

  1. Otorgar un documento de viaje a las personas a las que se les haya aceptado una petición de asilo
  2. Creación de una lista por parte del ACNUR de países seguros que voluntariamente se adhieran al programa que permitiera a los que los refugiados viajar libremente.
  3. Ayuda a los estados fronterizos
  4. Establecer corredores humanitarios
  5. Ayudar militarmente a los países de tránsito en la lucha contra las mafias

Finalmente, en el capítulo sexto se ilustra los principales desafíos y debilidades de la UE. El libro concluye señalando que “la tragedia de los refugiados pone de relieve todas estas debilidades. Del modo en el cual se las gestionará dependerá el comino elegido por Europa: el de la barbarie o el de la civilización” (pág. 166).

Crítica

Público al que está dirigido: personas interesadas en la crisis humanitaria de los refugiados que no busquen contenido técnico, análisis complejos o estudios de nivel académico.

Lo mejor: su lenguaje directo y su voluntad para buscar una solución real a un drama humanitario.

Lo peor: las explicaciones legales podrían haber estado mejor enfocadas y las propuestas prácticas más detalladas.

Nota global: 7/10

Entrevista a Sami Naïr

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en marzo 5, 2017 por en Derecho de los Refugiados, Derechos Humanos y etiquetada con , , , .
A %d blogueros les gusta esto: