Blog de Borja Fdez. Burgueño

Blog especializado en derecho administrativo, derechos humanos, asilo y protección internacional.

Descubre la situación de las mujeres y niñas refugiadas

Mujeres y niñas refugiadas: hagámoslas visibles

Ayer, día 10 de febrero de 2016, tuvo lugar en la sede de EQUO en Madrid una mesa redonda en la que participaron Eva Menéndez, Oficial de protección del ACNUR; Michela Ranieri, Analista Jurídica de Derechos de la Infancia de Save the Children; y Virgina Álvarez, responsable del Área de Política interior de Amnistía Internacional. Durante el transcurso del evento se trataron diferentes asuntos entorno a las mujeres y niñas refugiadas. Este post se centrará en la intervención de Eva Menéndez (ACNUR) y, en artículos posteriores, se resumirán las demás ponencias.

La posición del ACNUR frente a las mujeres y niñas refugiadas

Eva Menéndez comenzó su turno de palabra recordando a los presentes qué es un refugiado. De forma sencilla, explicó que un refugiado es una persona que tiene que huir de su país de origen porque ya no cuenta con la protección del Estado y es perseguida por el propio Estado o por un agente tercero no estatal. Los refugiados huyen de torturas, persecuciones por motivos de género, opiniones políticas, raza, nacionalidad, religión o por pertenecer a un grupo social determinado, así como de la mutilación genital femenina, de conflictos armados en los que se persigue a colectivos concretos y de la violencia sexual, entre otros muchos motivos. “Huyen buscando protección internacional y necesitan soluciones duraderas”, afirmó Eva Menéndez. Asimismo, puso de relieve la “cifra alarmante” de personas que se han visto forzadas a abandonar su hogar. En la actualidad hay más de 60 millones de desplazados en el Mundo. “Un gran porcentaje de los desplazados son de nacionalidad siria, pero hay que recordar que muchos vienen de otros lugares como Palestina, Sudán de Sur, Sudán, RCA, Afganistán, Congo, etc.”.

Cuando hablamos de la situación de las mujeres y niñas refugiadas hay que tener presente que, por el mero hecho de ser mujeres, no sólo no han tenido menos oportunidades de estudios, medios económicos y desarrollo social, sino que también se enfrentan a riesgos de discriminación, de violencia de género, violencia sexual, y otras formas de violencia contra la mujer. La violencia sexual se ha utilizado frecuentemente como arma de guerra, lo que provoca que las mujeres y niñas se vean abocadas a una situación de desamparo en contextos de conflictos armados. Además, el hecho de que la violencia de género se extienda también al ámbito doméstico provoca que muchas mujeres no puedan encontrar protección ni siquiera en el seno de su propio hogar.

“La situación en los países de acogida es determinante y puede poner a mujeres y niñas en riesgo grave de sufrir violencia de género, violencia doméstica o mutilación genital femenina”, afirmó Eva Menéndez. La falta de recursos y la imposibilidad de integrarse en la sociedad de acogida conduce a muchas niñas al matrimonio temprano como mecanismo de autoprotección.

A mediados de los años 80 el ACNUR comienza a reaccionar para hacer frente a la situación de las mujeres refugiadas. En 1985 el Comité Ejecutivo del ACNUR emite un informe (Conclusión n. 39) sobre las mujeres refugiadas y la protección internacional. En él se observó que las mujeres y las niñas refugiadas se enfrentan con problemas especiales en el ámbito de la protección internacional. Asimismo, se reconoció que esos problemas tenían origen en su situación de vulnerabilidad, que con frecuencia las exponía a la violencia física, los abusos sexuales y la discriminación y se destacó la necesidad de que los gobiernos y el ACNUR se ocuparan urgentemente de esos problemas y de que se adoptaran todas las medidas adecuadas para garantizar la protección de las mujeres refugiadas.

Tras la Conclusión de 1985, el Comité Ejecutivo del ACNUR ha abordado el asunto de las mujeres refugiadas en reiteradas ocasiones.

En la Conclusión n.54 de 1988, el Comité Ejecutivo reconoció que, en lo que se refería a la protección internacional, había situaciones en que las mujeres refugiadas se veían frente a riesgos especiales, en particular, amenazas a su seguridad física y explotación sexual y pidió que se reforzaran las medidas de prevención adoptadas por la Oficina y los organismos interesados para aumentar la seguridad física de las mujeres refugiadas.

En la Conclusión n. 60 de 1989 el Comité Ejecutivo volvió a observar con grave preocupación que los derechos fundamentales de las mujeres refugiadas seguían siendo violados y reiteró su petición de que se reforzaran las medidas de prevención

En la Conclusión n.64 de 1990 el Comité Ejecutivo seguía preocupado de las difundidas violaciones de los derechos de las mujeres refugiadas y sus necesidades específicas. Esta vez, el Comité Ejecutivo reconoce la necesidad de aplicar la “discriminación positiva” en aras de la igualdad de género, al afirmar que “asegurar la igualdad de trato para las mujeres y hombres refugiados puede requerir medidas específicas en favor de las primeras”.

En las Conclusiones Generales n. 65 de 1991 el Comité Ejecutivo instó al ACNUR a que, tanto en la sede como sobre el terreno, promoviera activamente un mayor apoyo a la política y las actividades del ACNUR en favor de las mujeres refugiadas

En las Conclusiones Generales n. 68 de 1992 el Comité Ejecutivo expresó su reconocimiento por el Informe sobre los progresos realizados en la utilización de la Guía del ACNUR para la protección de mujeres refugiadas (EC/SCP/74). Sin embargo, volvió a mostrar gran preocupación por la situación precaria de numerosas mujeres refugiadas, cuya seguridad física suele peligrar frecuentemente, y que con frecuencia no pueden acceder en igualdad de condiciones a servicios elementales, como los servicios sanitarios y educativos adecuados.

En la Conclusión n.73 de 1993 sobre la Protección de los refugiados y la violencia sexual el Comité Ejecutivo reconoció la necesidad de acción concreta para detectar, disuadir y reparar casos de violencia sexual a fin de proteger efectivamente a los solicitantes de asilo y refugiados y apoyó el reconocimiento como refugiados de personas cuya solicitud para obtener la condición de refugiado se basa en un temor fundado de persecución, mediante la violencia sexual y por razones de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opinión política.

En la Conclusión n. 98 sobre sobre la Protección ante los abusos y la explotación sexuales, el Comité Ejecutivo exhortó a los Estados, al ACNUR y a sus colaboradores en la ejecución y en las operaciones a que velen por que existan sistemas adecuados para impedir la violencia sexual y por motivos de género, incluidos los abusos y la explotación sexuales, y responder a ella, asegurando que se atienda en todo momento a las necesidades de las mujeres y los niños, así como a las de las personas vulnerables.

Finalmente, la Conclusión n. 105 del Comité Ejecutivo de 2006 representa la conclusión más completa y ordenada en respuesta a la situación de las mujeres y niñas en situación de riesgo. En ella se establecen una serie medidas y recomendaciones agrupadas en tres grandes bloques: (1) la identificación de las mujeres y las niñas en situación de riesgo, (2) las estrategias de prevención y (3) las respuestas y soluciones individuales.

En 2006, señaló Eva Menéndez, el ACNUR elaboró una lista de 5 compromisos con las mujeres refugiadas. Dicha lista se resume en:

“1. Desarrollar estrategias integradas en respuesta a la violencia contra las mujeres refugiadas, incluso en situaciones de violencia doméstica. Estas estrategias serán desarrolladas en coordinación con los sectores salud, jurídico, programas, servicios a la comunidad y de seguridad. Además, se establecerán asociaciones con ONG, gobiernos, socios colaboradores en la implementación y comunidades de refugiados para que estas estrategias resulten más duraderas.

2. Las mujeres refugiadas serán inscritas de manera individual y recibirán la documentación pertinente para garantizar su seguridad individual, libertad de circulación y acceso a los servicios de primera necesidad.

3. El 50% de todos los representantes que conformen los comités de coordinación y cualquier otra forma de representación de los refugiados ante el ACNUR serán mujeres, ya sea en entornos urbanos y rurales, y en los campamentos, incluso en zonas de retorno.

4. La participación directa e indirecta de las mujeres refugiadas en la administración de los procesos de distribución de alimentos y de artículos no comestibles garantizará, hasta donde sea posible, que estos sean distribuidos y controlados directamente por las mujeres adultas miembros de los hogares.

5. La entrega de artículos sanitarios para todas las mujeres y las jóvenes dentro de la competencia del ACNUR debe ser una práctica estandarizada en los programas de asistencia del ACNUR.”

 Otro de los grandes avances en la protección de las mujeres y niñas refugiadas ha sido, de acuerdo con Eva Menéndez, la implantación en el ACNUR del enfoque Edad, Género y Diversidad -“Age, Gender and Diversity approach / AGD approach”-. Esta estrategia ha permitido enfocar planes de acción para intentar superar brechas y vacíos de protección.

En cuanto a la situación de la crisis de refugiados en Europa, Eva Méndez puso de relieve que cerca de un millón de refugiados han llegado a Europa en 2015, destacando que la mayoría lo han hecho a través de Grecia, que alrededor del 85% provenían de países generadores de refugiados y que entorno al 55% de éstos han sido mujeres y niños.

En noviembre de 2015 el ACNUR establece una misión en Grecia y Macedonia para recabar datos. En enero de 2016 se revelan las principales conclusiones del estudio. Entre las conclusiones, cabe destacar que se evidenció que el riego de sufrir violencia sexual no se limita a los países de origen, sino que acompaña a las mujeres y niñas refugiadas durante todo el camino de huida y, en muchos casos, perdura en el país de acogida. Muchas mujeres se han visto forzadas a mantener relaciones sexuales contra su voluntad durante el trayecto, pero la mayoría de las víctimas no han querido poner en conocimiento los hechos ante las autoridades de los países de tránsito por miedo a que se retrasase el viaje y que, eventualmente, se llegara a cerrar la ruta a la Unión Europea. Igualmente, Menéndez expresó gran preocupación por el diseño de las instalaciones de muchos sistemas de acogida razonando que no se había tenido en cuanta el “enfoque Edad, Género y Diversidad”. Entre las deficiencias de las instalaciones se encontraban: la ausencia de dormitorios separados, la falta de iluminación y la poca privacidad en los aseos, entre otras muchas. Afortunadamente, se han visto algunas mejoras, aunque aún queda mucho camino por recorrer para que los centros de acogida y de estancia temporal se conviertan en entornos seguros y saludables para las mujeres y niñas refugiadas.

Por último, Eva Menéndez propuso algunas medidas para que Europa, en general, y España, en particular, puedan estar a la altura de las exigencias que plantea este gran reto. En primer lugar, es necesario facilitar vías legales y seguras para que los refugiados no tengan que arriesgar sus vidas en el Mediterráneo o caer en manos de mafias para acceder a Europa. Por ejemplo, los visados humanitarios podrían facilitar dicha tarea. En segundo lugar, es fundamental que se establezcan criterios más flexibles para la reagrupación familiar. En tercer lugar, hace falta que se aplique de forma efectiva la legislación europea en materia de asilo, en particular la Directiva de Procedimientos, y que se ponga en práctica lo dispuesto en el artículo 46 de la ley de asilo y protección subsidiaria española para garantizar que se otorgue un trato diferenciado a las personas en especial vulnerabilidad. Finalmente, en cuarto lugar, la Unión Europea debería ampliar las cuotas de reasentamiento a la Unión Europea y cumplir con sus obligaciones de reubicación dentro de la Unión.

Finalmente, se recordó a los presentes que todos los documentos, guías, directrices e informes del ACNUR están disponibles online. En relación con las mujeres y niñas refugiadas, cabe destacar los siguientes documentos del ACNUR:

Título Fecha
Asegurar el enfoque de género en la determinación del estatuto de refugiado. Módulo Nº 1 31-10-2005
Asegurar el enfoque de género en el contexto de la determinación del estatuto de refugiado y el reasentamiento. Módulo Nº 2 31-10-2005
Asegurar el enfoque de género en el contexto del reasentamiento. Módulo Nº 3 31-10-2005
Recomendación general sobre la igualdad de género en el contexto del desplazamiento forzado y la apatridia. Elementos preliminares 21-10-2010
Guías sobre las solicitudes de asilo relativas a la mutilación genital femenina 01-05-2009
La persecución por motivos de género en el contexto del artículo 1A (2) de la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, y/o su Protocolo de 1967. Directrices sobre Protección Internacional 07-05-2002
Las mujeres refugiadas y la transversalidad de la perspectiva de equidad de género 30-05-2001
Los Cinco Compromisos del ACNUR con las Mujeres Refugiadas, 2001 22-06-2001
Persecución por motivos de género: Posición del ACNUR 01-01-2000
Nota sobre ciertos aspectos de la violencia sexual contra las mujeres refugiadas. A/AC.96/822 12-10-1993
Guía para la protección de mujeres refugiadas 01-07-1991
Política del ACNUR sobre mujeres refugiadas

01-01-1990

 

ACNUR mujeres y niñas.jpg

Artículo citado en:

Reyes Mejía, Paula Estefanía . Campo de refugiados de Dadaab: un escenario de desafíos frente al enfoque de género del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR): 1998-2010.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el febrero 11, 2016 por en Derecho de los Refugiados, Derechos Humanos.
A %d blogueros les gusta esto: